Dame una “c”, dame una “h”… ¡Quiero ser ‘cheerleader’!

Jorge G. Palomo

Sí. Tal vez os suene más propio de películas americanas que de otra cosa. Pero, atentos, el Comité Olímpico Internacional ha reconocido el cheerleading o ‘animación deportiva’ como deporte. “El cheerleading es un deporte de creciente popularidad y hemos notado que tiene mucho éxito entre los jóvenes”, apuntaba Kit McConnell, director deportivo del COI, tras dar a conocer la noticia en diciembre de 2016. Ahora bien, aclaremos que, aunque espíritu no le falta, aún no se incluye en los Juegos Olímpicos. Pero tiempo al tiempo.

No en vano –vayamos ahora con otras siglas– la ICU o Unión Internacional de Cheer, fundada en 2004, suma ya 4 millones y medio de afiliados en más de un centenar de países, entre los que brillan Estados Unidos, México, Venezuela o Chile. También en España esta práctica empieza a crear escuela con una decena de clubes y el esfuerzo de numerosos profesionales, como muestran en www.espanacheerdance.es. Desde aquí se promueve la expansión del cheerleading y el dance de todo el país a través de congresos, cursos, campamentos y campeonatos “que ayuden a aumentar el nivel técnico y profesional de estas actividades artístico-deportivas”, indica Fredy Bedoya, su director. “Trabajamos como motivadores e imagen para espectáculos deportivos y eventos de empresas con un sello de seriedad y garantía profesional”, apostilla en la web de referencia del sector. Vamos, que ya estamos tardando en ataviarnos y prepararnos para la ocasión…

Divertido, sexy, agotador

¿Y por qué mola ser cheerleader? ¿Cuál es su secreto? A priori, convendremos en que parece divertido y ciertamente sensual. Pero también resulta agotador. Ahí donde lo vemos, exige energía, fuerza, dotes de liderazgo y gran concentración. Desde uno de los equipos punteros, el madrileño Cheerxport Alcobendas, que se hizo célebre por su aparición en el programa de televisión Got Talent, Lucía Vargas destaca que se trata de “un deporte en el que la confianza en uno mismo y en el compañero se vuelve algo imprescindible. El equipo se convierte en una familia”.

La fundadora de esta osada, talentosa y entusiasta cuadrilla de sesenta chicas y chicos asegura que “es posiblemente una de las actividades deportivas más exigentes. Empuja a los atletas a sus límites y los desafía a esforzarse para sacar lo mejor de sí mismos”. Por ejemplo, en este club –con tres niveles en categoría sénior–, quienes compiten entrenan unas nueve horas a la semana, de las cuales cinco son en equipo, dos de forma individual y otras dos mejorando las acrobacias en pareja. “Se requieren ganas de pasar mucho tiempo en el gimnasio, de tener que organizar tus estudios o tu trabajo en función de los entrenamientos. Y si esta primera parte está… el resto se aprende fácilmente”, sostiene con naturalidad Lucía Vargas. Como si lo de hacer virguerías, bailes, saltos o pirámides humanas fuese pan comido.

chherleaders

Primera participación de España en un Campeonato del Mundo

La deportista del Cheerxport Alcobendas explica a Fresh People Mag que “el nivel en España es cada vez más alto y exigente. Cada temporada se unen nuevos atletas y los veteranos les transmitimos nuestro amor y pasión por el cheerleading, así que la familia se va haciendo más grande”. En este sentido, el Campeonato Mundial 2018 que se celebrará en Orlando (EEUU) será el primero para la selección española, conocida como ‘Team Spain’. Aquellas animadoras míticas de los descansos de partidos de baloncesto o fútbol americano que abrieron la veda (¡en 1930!) a esta práctica tan vistosa jamás imaginarían el éxito paulatino de su deporte. Un deporte mixto que favorece la resistencia, la flexibilidad y el equilibrio con una serie de ejercicios que aúnan el entretenimiento con la disciplina.

Y, aunque las exhibiciones finales sean aparentemente breves, la intensidad que requiere su ejecución se puede complementar con actividades aeróbicas como la danza, el patinaje, la bicicleta o la carrera continua para aumentar la fuerza cardiovascular. Lo mejor, cómo no, siempre es contactar con entrenadores expertos, indagar más en este mundo a priori tan cinematográfico, dejar volar la imaginación y –quién sabe– entregarnos a la ola de cheerleaders. ¿Por qué? Porque sirve para ponernos en forma, animar un buen sarao y pasarlo realmente bien…

mundialcheerleaders2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTE

SUBIR