Y tú, ¿comes semillas? Estas son las que deberías tener en la cocina

Regina Navarro

Seguro que en tus últimas visitas a los restaurantes de moda has descubierto que las semillas se cuelan en buena parte de los platos. Algunas lo hacen en ensaladas, otras en recetas más sofisticadas. Lo cierto es que quedan vistosas y, para qué engañarnos, al hacer la tradicional fotografía para subir a Instagram y mostrar a todos tus contactos lo bien que lo pasas y lo mucho que te cuidas, quedan bastante resultonas. Pero no sabes qué beneficios tienen y tampoco cuáles deberías tener también en tu cocina. No te preocupes, estas son las que no debes perder de vista.

Pipas de calabaza

Se suelen mezclar con los cereales –si alguna vez has comprado granola, seguro que las incluye–, en ensaladas o como decoración de algunas tartas. Las pipas de calabaza tienen un tamaño medio, un buen sabor y pueden ayudarte si estás rondando la cincuentena. Varios estudios aseguran que son ricas en fitoestrógenos, un compuesto que se asemeja a los estrógenos de la mujer. Esos que con la llegada de la menopausia empiezan a flojear. Consumir este tipo de semillas puede ayudarte a calmar los síntomas, reduciendo la cantidad de sofocos o ayudándote a controlar los cambios de humor.

 

Quinoa

Una de las cosas más llamativas de esta semilla es que 2013 fue su año. Si, no es broma. La ONU decidió otorgarle el título de “Año Internacional de la Quinoa” como reconocimiento a todas sus propiedades. Esta semilla (también denominada pseudocereal) está compuesta en su mayoría por hidratos complejos, pero también es fuente de proteínas –unos 16 g por cada 100 g de producto– y de ácidos omega 6 y omega 3. Una de las grandes ventajas que presenta la quinoa es que ayuda a controlar el colesterol, ya que su fibra y sus lípidos insaturados favorecen que el cuerpo se autorregule. Además, su bajo índice glucémico la hace perfecta para diabéticos o personas que siguen una dieta baja en azúcares. Súmala a las ensaladas y conseguirás un plato completo y saludable.

Chía

A veces se deja en remojo para después confeccionar un puding. Otras, se mezcla con carne picada para elaborar una hamburguesa, o con calabacín para preparar una opción vegana. Se puede combinar con leche de coco y preparar una bebida. La chía combina con casi cualquier alimento, es rica en omega 3 y altamente energética. Quizá la mejor idea es que la tomes antes de realizar un entrenamiento físico o que las agregues al desayuno para empezar el día lleno de vitalidad.

Cáñamo
Si lo que buscas es un extra de fibra, el cáñamo no puede faltar en tu despensa. David Wolfe explica en El libro de los súper alimentos que es una de las semillas más completas que podamos pensar: un 40 % de su composición es fibra pura, contiene una gran cantidad de proteínas (10 g por cada 280 g de cáñamo) y zinc. Y a vitamina E, un fuerte antioxidante que ayuda a reparar los daños de las células y a retrasar el envejecimiento, hay pocas que le ganen: 280 g de cáñamo contienen tres cuartas partes de la dosis diaria recomendada. Vaya, una joya. ¿El mejor modo de consumirla? En el desayuno, agregándola a tus cereales.

 

*** Si quieres que sigamos hablando de semillas y profundicemos en el tema, dínoslo en los comentarios

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