Aprende a amar(te)

Pilar López Zamorano

En la mayoría de los casos, ante la pregunta “¿estás enamorado?” o “¿cómo está tu corazón?”, tendemos a pensar en si tenemos una relación o no. Esto es el enamoramiento como un estado: la reacción química que se produce cuando pensamos en otra persona, cuando sentimos las ganas de tenerla cerca y disfrutar de la vida en su compañía. Una mezcla entre deseo, amistad y ternura.

Pero el amor no necesariamente ha de estar relacionado con tener pareja, amigos o una familia maravillosa.

De hecho, el amor en sí mismo pierde sentido cuando tratamos de definirlo. Es un instinto tan básico como el hambre o la sed. El amor es energía. No se crea ni se destruye, sólo se transforma. El amor es pura vida. El amor es vida pura.

Todas las personas que nos rodean poseen una energía que percibimos de manera inconsciente. Transmitimos y recibimos emociones constantemente, nuestro mundo exterior refleja nuestro mundo interior a modo de espejo y con el amor nunca falla. Quizá ya te habrás dado cuenta de que la infelicidad se transmite más fácilmente que cualquier enfermedad física…

Cuando amas, la energía que desprendes actúa como un imán y atraes pasión y mentes positivas. El amor nos libera, nos ayuda a aceptar el flujo de las cosas que nos pasan. Cómo John Lennon cantaba “el amor es la respuesta y tú lo sabes seguro”. Lo mejor de todo es que es un concepto universal que nos iguala como seres humanos y va más allá de lo que nuestros sentidos pueden interpretar o de lo que el sistema nos ha querido enseñar.

Pero para disfrutar amando la vida, el primer paso es amar nuestro propio ser. No necesitas seguir ningún tipo de creencia religiosa para saber que tu verdadera naturaleza está en lo que eres y sientes y no en lo que piensas. ¿O es que no te has vuelto loco alguna vez dentro de tus propios pensamientos?
The Journal of Abnormal Psychology, asegura que la soledad puede provocar ansiedad, depresión, paranoia y demencia. Interactuar con los demás mantiene activo el hipocampo, el área del cerebro encargada del aprendizaje. Aunque es importante aprender a estar solos y amarse y respetarse a uno mismo, vivir en grupo fue lo que nos hizo sobrevivir y evolucionar. Porque la vida en la tierra es un juego en equipo, ¡relaciónate con los demás y disfruta amando!

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